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Batalla en
Estados Unidos por la denominación de productos ecológicos 17/11/05
Hace pocos días, en
una reunión conjunta del Congreso, se aprobó una enmienda dentro del
proyecto de ley de presupuesto del USDA para el año 2006 que afecta
a los alimentos ecológicos. Esta enmienda significaría básicamente
dos cosas. Primera, anularía una reciente decisión de la justicia
que prohibía el uso de numerosos ingredientes sintéticos en
alimentos ecológicos certificados por el USDA. Y permitiría al
Departamento de Agricultura aprobar sustancias sintéticas si no
hubiera ningún sustituto orgánico disponible comercialmente.
La enmienda había
sido propuesta por la Asociación de Comercio de Productos Ecológicos
(OTA en sus siglas en inglés), provocando malestar en los grupos de
defensa de los consumidores que inmediatamente han empezado a mandar
cartas y telefonear a los congresistas manifestando su rotunda
oposición. Así, dicha enmienda conllevaría la modificación de la Ley
de producción de alimentos orgánicos para permitir el uso de una
lista de determinados productos sintéticos en el manejo y procesado
de los productos alimentarios después de su recolección y cosechado.
La enmienda igualmente anularía la decisión judicial de que la leche
procedente de rebaños que quieran venderse como orgánicos deben
estar alimentados un 100% con productos orgánicos.
Los alimentos
ecológicos se han convertido en un gran negocio, con un incremento
en ventas de un 20 por ciento anual en los últimos años. Pero la
popularidad tiene un precio. Ya desde 2002, cuando el Departamento
de Agricultura estadounidense empezó su programa de certificación,
ha habido una gran presión para debilitar los niveles de exigencia
de estos alimentos de manera que sea más fácil para las grandes
compañías alimentarias, las cuales utilizan sustancias sintéticas en
el proceso de elaboración, entrar en el mercado de los alimentos
ecológicos.
En parte, como ha
venido a indicar un artículo publicado en el New York Times, es una
batalla sobre una etiqueta, la ecológica. Los grandes productores,
que utilizan normalmente productos sintéticos en la elaboración,
quieren llamar a sus alimentos procesados “ecológicos”, porque esa
designación lleva consigo mayores precios. No quieren que sus
productos que están hechos mayoritariamente con ingredientes
orgánicos, una designación legal de menor categoría que permite el
uso de algún tipo de producto sintético. Es también una batalla
cultural entre la gente que durante tiempo ha tenido fe en los
productos orgánicos y las grandes industrias que ven como es un
mercado en rápida expansión y un nicho económicamente rentable. |